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HISTORIA KELME-COMUNIDAD VALENCIANA (1980-2005) |
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Hablar o
escribir sobre la historia del hoy equipo profesional de ciclismo Comunidad
Valenciana es hacerlo también de la historia del ciclismo español de las
últimas tres décadas. Un espacio de tiempo en el que este deporte ha cambiado
de manera notable, en el que han surgido notables campeones españoles y en el
que el Kelme siempre ha sido protagonista. Desde 1980 hasta este 2005 donde los
corredores ataviados con el maillot azul y verde patrocinado por la Generalitat
siguen dejando su impronta de calidad, lucha, espíritu de equipo y, lo más
importante victoria tras victoria.
Nada más
y nada menos que 26 años jalonan la trayectoria de este conjunto, el decano del
pelotón internacional y que desde el año pasado, cuando Pepe Quiles traspasó
los poderes a la Generalitat Valenciana, afronta una etapa diferente, pero
cargada con la misma ilusión que las anteriores y con el objetivo de regresar
de nuevo a la elite mundial, llamada UCI Pro Tour, y protagonizar las pruebas
más importantes del calendario internacional donde tantas gestas han escrito
todos los corredores que han pasado por sus diferentes plantillas.
LOS
INICIOS
Todo
empezó en 1980 cuando los hermanos Quiles, Pepe y Diego, empresarios del
calzado de Elche, decidieron apostar por el deporte del ciclismo profesional
con el fin de publicitar su marca, Kelme, productora de, entre otros artículos,
zapatillas de deporte. Antes habían estado en negociaciones con la Vuelta a España
para patrocinar el GP de la Montaña por 4 millones de pesetas de la época, pero
Rafa Carrasco, director deportivo del Transmallorca, les convenció que por el
triple podrián fundar un equipo que podía estar presente en la Vuelta el Giro y
el Tour.
Y así
nació el Kelme en 1980 con corredores de la talla de Paco Galdos, Felipe Yáñez,
Pedro Torres, los valencianos Paco Giner y José Ramón Albelda y un tal Vicente
Belda, que apenas pasaba el metro y medio de estatura, pero que escalaba, eso
decían, como los mejores especialistas. En aquel primer año las victorias
fueron 11 con Felipe Yáñez como primera gran figura, aunque sin ninguna de
primera entidad.
Un año
después el equipo, de la mano de Carrasco, se consolidaba en el pelotón y se
lograban nada menos que seis etapas en la Vuelta a España. Se había fichado a
Juan Fernández, un velocista de montaña y muy inteligente, y los frutos
comenzaron a surgir.
BELDA
LOGRA LA PRIMERA VICTORIA INTERNACIONAL
El gran
estreno internacional llegó de la mano del contestano Vicente Belda, que ya
ganara en el 81 una etapa de la Vuelta. Pero en el 82 se dio a conocer a todo
el pelotón internacional venciendo en una etapa de montaña del Giro de Italia,
de casi 300 kilómetros y ante las grandes figuras de la época. A partir de entonces,
el apellido de Belda ha quedado íntimamente ligado al Kelme y actualmente al
Comunidad Valenciana, del que es su máximo responsable deportivo.
Y junto a
Belda surgió la gran figura de José Recio, un estilista corredor al que
Carrasco rescató del pelotón amateur catalán. Un hombre capaz de ganar en los
más variados terrenos y que dio al conjunto de la garra cerca de 40 victoria.
Una de ellas ha quedado grabada en la historia del ciclismo español. La etapa
con final en las destilerías DYC de Segovia, escapado con Pedro Delgado, y que
le sirvió al segoviano para apuntarse su primera Vuelta a España, a costa del
británico Robert Millar en 1985. Recio, como Belda, marcó una época a finales
de los 80.
LA
CONEXIÓN COLOMBIANA
Carrasco
descubrió el mercado colombiano y fruto de ello fue la arribada de corredores
sudamericanos a las filas del Kelme. Unos mejor que otros, pero sin duda, el
más destacado fue Fabio Parra. Uno de los escarabajos más regulares de la
historia y que vivió siempre a la sombra del magnífico Lucho Herrera. Parra
logró que el maillot del Kelme subiera por primera vez al podio del Tour de
Francia. Fue en 1988 cuando fue tercero tras Delgado y el holandés Steven
Rooks. Un premio para la profesionalidad de un gran corredor y una mejor persona.
El ya
fallecido Néstor Mora contribuyó con su calidad a muchos días de gloria del
equipo. Lo mismo que otros como Chepe González y Carlos Contreras, que
brillaron en las tres grandes pruebas por etapas con triunfos parciales y con
premios de la montaña. O la calidad escaladora del diminuto Martín Farfán y
descubrimientos como el del Oliverio Rincón, Ángel Yesid Camargo o más
recientemente, el de Santiago Botero. Kelme y Colombia, Colombia y Kelme,
mantuvieron un matrimonio muy bien avenido que ha reportado enorme días de
gloria a sus filas.
ENTRA
ÁLVARO PINO
Pero las
cosas fueron cambiando con el devenir de los años y Rafa Carrasco y Pepe Quiles
perdieron la sintonía que tuvieron aquellos años donde España estaba
redescubriendo el ciclismo y donde siempre aparecían corredores con el maillot
a rayas. A finales del histórico 1992 -donde ya reinaba Indurain en el Tour y
en el Giro- se producía el relevo en la dirección técnica. Salía el histórico
Rafa Carrasco y entraba Álvaro Pino, un gallego carismático como corredor y que
buscaba emplear su experiencia al frente del conjunto ilicitano. Fue un año de
adaptación, sin apenas éxitos de renombre.
Pero la
sabiduría de Pino al frente de la nave del Kelme no iba a tardar en llegar, de
la misma forma que afloraban nuevos valores del ciclismo español. A ello
contribuyeron hombres como Cubino, Edo, el ruso Saitov, los colombianos Camargo
y Buenahora y un jovencito andaluz llamado Paco Cabello, que se destapó ganado
una etapa del Tour de Francia en Gran Bretaña. Luego llegaron corredores como
Roberto Heras, Fernando Escartín, Juan Carlos Domínguez, Marcos Serrano
Santiago Botero o Chechu Rubiera, que llegó de la absorción del Artiach por
parte del Kelme en el año 1996. Entonces se incorporaba al equipo técnico Vicente
Belda como director adjunto.
Los años
siguientes el equipo siguió con su camino habitual, dejando su impronta de
equipo combativo, aderezado de varias victorias en las pruebas más importantes,
pero el podio en las grandes se resistía. Hasta que por fin Fernando Escartín,
otro de los históricos, quedaba segundo en la Vuelta a España del 97, tras
Zülle. Plaza que repitió al año siguiente tras Olano y Heras avisaba siendo
tercero en el 99, poco después de que el propio Escartín se estrenara en el
podio del Tour (tercero) y venciendo en una etapa de montaña muy cerca de su
Aragón natal.
SE VA
PINO Y LLEGA BELDA
El año
2000 marca otro de los puntos de inflexión del equipo. Álvaro Pino decide
romper su relación con Quiles y Kelme y el patrón decide encomendar la tarea
técnica a Vicente Belda. Una nueva manera de ver el ciclismo y de dirigir a sus
corredores. En sus manos estaba el reto de alcanzar una grande con una gran
plantilla.No defraudaron. Roberto Heras explotaba por fin su extraordinaria
clase y le daba al Kelme su primera Vuelta a España, batiendo a Ángel Casero en
un duelo impresionante.
El propio
Casero se encargaba de amargar al Kelme con su victoria el triunfo de otro
descubrimiento de la cantera: Óscar Sevilla, un joven escalador con cara de
niño que se ganó el cariño de la afición y que fue superado en la crono final
por el corredor valenciano. Pero el tiempo olvida y al año siguiente otro
corredor de Kelme destrozaba todos los pronósticos y se alzaba con el maillot
amarillo en el Santiago Bernabeu. Fue el alicantino Aitor González, qie ofreció
una demostración de clase y poderío en todos los terrenos, dando así la segunda
Vuelta a España al equipo y, de momento, la última.
Unos años
en los que el Kelme logró vencer en las
clasificaciones por equipos del Tour de Francia, Giro de Italia y Vuelta a
España, una de las más buscadas por todos en estas pruebas. O en la que ha
habido irreparables desgracias como la muerte en accidente de tráfico de
Ricardo Otxoa, junto a su hermano Javier, hoy doble campeón paralímpico, y
autor de una memorable victoria de etapa en el Tour en Hautacam, ante Lance
Armstrong.
LA
GENERALITAT VALENCIANA ASUME EL EQUIPO
Y un
equipo que vivió otro instante histórico cuando en el invierno de 2003 y 2004
Pepe Quiles no fue capaz de inscribir al Kelme en la UCI para seguir
compitiendo. Cuando parecía que el vigésimo quinto aniversario iba a ser
utópico, surgió la figura de la Generalitat Valenciana y la de su conseller de
Deporte, Esteban González Pons, para tomar la riendas del equipo, asumir la
gestión y tomar el relevo de un Quiles que quedó como presidente de honor del
equipo. Nacía así el Comunidad Valenciana-Kelme, con múltiples dificultades,
acosado por denuncias infundadas de un ex corredor y problemas económicos, pero
que quedaron borradas con la sensacional actuación de un grupo liderado por
otra estrella larvada en sus filas, la de Alejandro Valverde, que también pisó
el podio de la Vuelta a España y fue uno de los mejores corredores del año
2004.
Una historia
que se resume o podría resumirse en todas las victorias y diferentes corredores
que han pasado desde 1980 hasta ahora y que aparecen en otras secciones de esta
página web. Un resumen de un equipo que ha dejado la garra que marcaba la
imagen de Kelme y un futuro que continúa de la mano de una Comunidad Valenciana
que quiere abrirse al mundo a través de este equipo que inicia sus segundos 25
años de existencia con el mismo talante con el que comenzó hace ya tiempo,
mucho tiempo.
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Ultima modificación ( viernes, 06 mayo )
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